Tipos de fascia y su papel en la terapia miofascial

Tensegridad y terapia miofascial
Tensegridad y terapia miofascial
29/07/2017
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Terapia miofascial y fascia

Como ya sabemos, la fascia es una banda delgada de tejido conectivo que rodea músculos, huesos, órganos, vasos sanguíneos y nervios que soportan los tejidos y, ocasionalmente, separan estructuras. A través de distintas manipulaciones en la misma, la terapia miofascial consigue reducir tensiones y mitigar lesiones tanto a nivel superficial como profundo.

 

Fascia superficial

Situada bajo la dermis, la fascias superficial se fija a la misma y forma un tejido conjuntivo laxo con grandes cantidades de grasa.

El espesor de la misma es muy variable, en función del área corporal y de la complexión del individuo del que se trate.

Sus principales funciones son:

  • Permitir el movimiento de la piel sobre zonas más profundas del cuerpo.
  • Actuar como medio de conducción de los nervios y vasos que parten de la piel o llegan a ella.
  • Servir como reserva de energía en forma de grasa.

 

Fascia profunda

A diferencia de la fascia superficial, la profunda se organiza mediante un tejido conjuntivo denso de dos capas.

La más externa se inserta en la superficie profunda de una fascia superficial formando un recubrimiento fibroso sobre la mayor parte de las regiones más profundas del cuerpo.

A partir de la misma, se constituyen extensiones hacia el interior que forman tabiques intermusculares (compartimentalizando los distintos grupos de músculos con funciones e inervaciones similares) o que rodean músculos aislados y grupos de nervios y vasos, formando una fascia profunda.

Los retináculos fasciales son engrosamientos de las  fascias en la proximidad de algunas articulaciones cuya función es mantener en su lugar los tendones en reposo y en movimiento.

Finalmente, aparece una capa de fascia profunda (fascia extraperitoneal) que separa la membrana de revestimiento de la cavidad abdominal de la fascia que recubre la superficie profunda de los músculos en la pared abdominal (fascia transversal). Otra, con estructura y funciones similares en la zona del tórax, se denomina fascia endotorácica.

En función de la dolencia que se trate, la terapia miofascial actuará sobre una u otra.

 

Fascia y terapia miofascial

La estructura del conjunto de fascias del cuerpo, el sistema fascial, cumple funciones con gran trascendencia en el movimiento y metabolismo corporal, participando en funciones biomecánicas por su gran capacidad de deslizamiento y desplazamiento y metabólicas, como la producción de colágeno en el proceso de curación y cicatrización de heridas.

La terapia miofascial ayuda a mantenerla en su estado óptimo, mitigando el dolor y reparando problemas de movilidad.

Si eres profesional dela fisioterapia y quieres conocer en profundidad este tipo de técnicas, contacta con nosotros.

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